21 febrero 2009


DESCRIPCION


Es difícil comentar nuestra ciudad sin referirse a su catedral.
La Catedral de La Plata, consagrada a La Inmaculada Concepción, independientemente de las creencias religiosas, es una obra de arte en si misma. Si esto lo conjugamos con la Fe, la sola contemplación de este monumento es una lección de Historia Sagrada.
Ubicada frente a la Plaza Moreno, centro geográfico de la ciudad, forma junto con la plaza y la municipalidad la clásica configuración de las ciudades indianas: la sede del gobierno, el lugar de reunión del pueblo y la sede de la autoridad espiritual.
El edificio, proyectado en 1885 mide 120 metros de largo y sus dos torres, concluidas en el año 2000, una altura que llega a los 112 metros.
Las puertas frontales simbolizan las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad y cada una muestra en su tímpano una alegoría que las representan.
Cada una de las torres son nombradas una La Torre de Jesús y la otra La Torre de María.
La Torre de Jesús, decorada con estatuas alegóricas a la vida del Salvador tiene dos miradores a una altura de 43 y 63 metros respectivamente, los que se accede por un ascensor interior y permiten interesantes visuales a la ciudad y a los techos y torres de la misma catedral..
En la Torre de María, decorada con estatuas alegoricas a la vida de la Madre del Salvador se encuentra el carillón que, con 25 campanas que suman un peso total de alrededor de 18 toneladas, cubren tres octavas de un teclado en el cual se pueden interpretar distintas melodías.
El interior suavemente iluminado por las grandes aberturas ojivales del gótico y su luz moderada por vidrieras (vitraux) confeccionados en Francia, en Alemania y en el propio taller de la catedral, nos muestra una interesante imaginería particularmente las obras del artita tirolés Leo Moroder

CURIOSIDAD


Caminar por las calles de La Plata es descubrir una secuencia interminable de estilos arquitectónicos.
Esta experiencia visual, aún para los no iniciados, tiene un punto culminante al acercarse a la entrada del bosque... allí se descubre la única casa en Sudamérica surgida del tablero del famoso arquitecto suizo Le Corbusier.
El proyecto le fue encargado por un médico, el Dr. Pedro Curuchet, como vivienda unifamiliar y consultorio.
A pesar de que Le Corbusier había visitado nuestra ciudad en 1929, nunca conoció personalmente al comitente y sólo se relacionó con él en forma epistolar. Por la misma vía recibió descripciones y fotografías del terreno disponible y de su entorno y, aún con las limitaciones propias del terreno (de sólo 9 metros de frente y entre medianeras) y de la estructura urbana (el terreno está situado sobre una diagonal y su eje longitudinal se encuentra a 45° de la linea municipal) resolvió en forma magistral su proyecto.
En esa construcción, para todos “la casa Curuchet” , aparecen claramente los principios enunciados por Le Corbusier para el diseño de un edificio de vivienda:
Construcción sobre columnas dejando la mayoría del espacio libre en planta baja
Al sustentar el edificio sobre una estructura de pilares de hormigón, el espacio interior permite una gran libertad de distribución
La fachada, libre de elementos estructurales, no tiene condicionamientos en cuanto al diseño
Las grandes ventanas corridas permiten una completa iluminación natural de los interiores
Y resume uno de sus importantes postulados: la adaptación de los principios de la arquitectura doméstica a las características del entorno urbano
PROPUESTA
En esta oportunidad nuestra invitación es a visitar el Museo del Automóvil “Colección Rau”
El Museo alberga objetos que muestran una verdadera versión de nuestro pasado, con piezas auténticas que no pueden encontrarse en otros lugares. Conocerlo, permite contemplar cualidades de objetos bellos, exóticos, primitivos y a veces nunca vistos.
El museo posee una importante colección de automóviles, surtidores de combustible y objetos de ramos generales albergados en un edificio que data del año 1875.
El museo responde a una iniciativa privada, nacida del amor de los hermanos Cecilio y Jorge Rau por el coleccionismo y la restauración y ha encontrado en Evelyn Rau, hija de Jorge, su mas entusiasta continuadora
Fue fundado el 4 de marzo de 2006, para brindar a la sociedad una experiencia única en su estilo.
La colección incluye vehiculos de industria Nacional como un monoposto de 1942 y entre los de induatria norteamericana un Ford T 1915, un Doble Phaeton de 1917, un Runabout de 1917, un Tow-Car de 1924, un Doble Peatón de 1925 entre otros. De industria italiana un Fiat Topolino 1939 y de la industria alemana los recordados Messerschmitt 1959, Isetta 1959 y Heinkel 1960.